
El paso número 1 para garantizar que el plan sea exitoso es convocar a las diferentes personalidades representantes de la comunidad e instituciones comprometidas con la convivencia y seguridad ciudadana en el municipio o ciudad correspondiente esta convocatoria tiene como finalidad, concertar los propósitos que en materia de convivencia y seguridad ciudadana se esperan para un determinado periodo y priorizar las problemáticas a intervenir, analizando entre todos, el diagnóstico de convivencia y seguridad del municipio.
La opinión de la comunidad es necesaria, pues es la directamente afectada por los problemas y beneficiada por los resultados del plan.
En la elaboración de los diagnósticos y en la implementación del plan, unos son los diagnósticos que desde las instituciones se tienen y otros pueden ser los que la comunidad aporta. Si la comunidad participa es mucho más fácil implementar el plan integral de convivencia y seguridad ciudadana.
La ciudadanía puede aportar con mapas realizados por ellos mismos, dibujando los lugares donde se presenta el mayor número de delitos. Manifestando cuáles son los problemas que más los aquejan y seguramente aportarán ideas que permitan solucionarlos. Para garantizar que el plan tenga éxito, necesita gerencia, traducida como la capacidad de impulsar procesos, de motivar, de evaluar los progresos, y retroalimentar a las diferentes instituciones y comunidad y saber si se va por el trazado correcto. Esta gerencia, debe estar en cabeza de la administración municipal.